Tomás Bilbao es uno de los políticos más jóvenes radicados en Washington DC vinculado directamente con temas cubanos. En la capital norteamericana confluyen diversos grupos implicados en el cabildeo político conectado con Cuba. Este treintañero nacido en Caracas, Venezuela, es hijo de cubanos que emigraron a la tierra de Bolívar en la década de los años 50, antes del triunfo revolucionario de 1959. De adulto se interesó por los temas cubanos, y ya nunca podrá desprenderse de ellos. Mientras que en La Habana y en Miami los aparatos de legitimación simbólica se empeñan en construir imágenes monolíticas sobre “la dictadura castro-comunista” o “la mafia terrorista de Miami”, la tozuda realidad nos muestra que existen matices y posiciones diversas y balaceadas en ambas orillas. Favorecer iniciativas de acercamiento y diálogo constructivo para aprender a respetarnos en medio de nuestras diferencias resulta un elemento crucial en la actual coyuntura nacional.

 
¿Cuál ha sido tu relación con el mundo de la política?

Como nací en Venezuela, lugar donde la política y la corrupción siempre han sido sinónimos, nunca imaginé que terminaría en la política. Sin embargo, la experiencia de vivir en Estados Unidos me hizo entender que, a diferencia de muchos otros países, en este país la política es un vehículo que permite al ciudadano común influir en la dirección del destino nacional. Esto no quiere decir que el sistema político de Estados Unidos es perfecto, nada de eso. Sin embargo, se trata de un país donde tanto los políticos como las instituciones deben rendir cuentas al ciudadano común.

Este fue un contraste muy grande con la realidad de la Venezuela en la que nací, donde vi cómo los políticos abogaban solo por sus intereses para perpetuarse en el poder y enriquecerse, mientras que los ciudadanos simplemente esperaban a las elecciones para elegir entre dos partidos que ofrecían siempre los mismos candidatos, las mismas ideas (o mentiras) y donde ser político era una carrera de por vida. Vi cómo esta situación, donde los intereses de ciudadanos comunes fueron ignorados por décadas, ha dado lugar a un gobierno que pretende remediar esa situación por un lado, pero por otro socava las débiles instituciones que existían para asegurar su perpetuidad y sus intereses económicos, a través de un incremento sin precedentes de la corrupción.

Mi padre, cubano por nacimiento pero criado en Venezuela desde los años 50, siempre me advirtió que no entrara en la política, pues me aseguraba que yo era muy honesto para eso. Pero mi experiencia en la política americana ha sido diferente. Mi experiencia como asistente personal de Melquiades Martínez, ministro de Vivienda del presidente George W. Bush y el primer senador de origen cubano en Estados Unidos, sirvió para alentar mis esperanzas. Él fue un ejemplo de cómo en Estados Unidos personas con buenas intenciones se ofrecen a cargos públicos motivados por un sentido de responsabilidad hacia el futuro de su nación y de ayudar a las personas más necesitadas. Al mismo tiempo, haber trabajado en la administración del presidente Bush me ofreció también ejemplos menos positivos de algunos aspectos de la política americana. Sin embargo, mi fe en las instituciones y, sobre todo, en la necesidad imperante de los políticos americanos de rendir cuentas a los ciudadanos comunes solo se ha fortalecido con el tiempo.
 
¿Desde cuándo te interesas por los temas cubanos? ¿Qué te ha motivado a ello? ¿Cómo, en la práctica, ha sido tu implicación política con la cuestión cubana?

Mi interés en Cuba nació a raíz de mis estudios universitarios en relaciones internacionales con un enfoque en América Latina. En aquel momento la mayoría de los países latinoamericanos contaban con varios años de democracia, luego de que recuperasen su soberanía de gobiernos de carácter autoritario. Sin embargo, el ejemplo de Cuba siempre aparecía como la excepción en todos los estudios y discusiones. A pesar de logros importantes en las áreas de salud, educación, deportes y otros, la falta de libertades y de instituciones independientes destacaban a Cuba como uno de los países más estancados del mundo.

Años después, luego de la exitosa campaña de Melquiades Martínez en el 2004, un grupo de empresarios cubanoamericanos que buscaban influir en la política estadounidense hacia Cuba para lograr reenfocarla hacia la apertura entre los dos pueblos, me ofrecieron la oportunidad de dirigir la organización que habían fundado unos años antes. Esta organización, el Cuba Study Group (o Grupo de Estudios sobre Cuba), había patrocinado una serie de encuestas ese año que demostraban que la comunidad cubanoamericana no era monolítica y que un sector importante de esta apoyaba una política más práctica hacia Cuba. A pesar de lo atractivo que hubiera significado trabajar junto al senador Martínez, la oportunidad de contribuir al mejoramiento de la relación entre los dos pueblos en un momento importante de la historia de Cuba me motivó a dejar el gobierno y dedicarme a tiempo completo a promover políticas e iniciativas destinadas a ayudar al pueblo cubano.
 
¿Qué cosa es el Cuba Study Group? ¿Cuáles son sus objetivos?

El Cuba Study Group es una organización apolítica y sin fines de lucro, integrada por empresarios y líderes de origen cubano que comparten su interés y visión en una Cuba libre y próspera. Nuestra misión consiste en facilitar la reunificación de la nación cubana y que ello conduzca a una sociedad abierta y libre, con respeto por los derechos humanos, el imperio de la ley y una economía de mercado.

El Grupo promueve una serie de iniciativas en apoyo a nuestra misión, todas financiadas en su totalidad por nuestros miembros. El Cuba Study Groupno recibe recursos del gobierno estadounidense. Aspiramos a promover la reconciliación y reunificación nacional, a facilitar el desarrollo de la sociedad civil de Cuba a todos los niveles, abogamos por políticas constructivas que se enfoquen en ayudar al pueblo cubano a ser los protagonistas de su propio futuro mediante la eliminación de  los obstáculos para el cambio, apostamos por promover la participación en lugar del aislamiento, queremos facilitar un cambio pacífico que tenga en su centro la promoción de políticas de reconciliación entre todos los cubanos. Para ello apostamos por facilitar respetuosamente el debate de ideas sobre la actualidad y el futuro de Cuba, siempre con la visión de construir puentes con aquellos cubanos con quienes tenemos diferencias, buscando una comprensión mejor y respeto mutuo para facilitar el cambio en Cuba.

Los miembros del Cuba Study Group compartimos una serie de convicciones que guían nuestro trabajo. Creemos que una transición justa y pacífica está en los intereses tanto de Cuba y los Estados Unidos, como de la comunidad internacional. Creemos que la soberanía de Cuba es inviolable y debe ser respetada. Defendemos que las políticas de aislamiento y sanciones unilaterales son contraproducentes para apoyar los cambios necesarios en Cuba. Un proceso de diálogo entre todos los segmentos del pueblo cubano, dentro y fuera de la Isla, basado en el respeto mutuo, es un elemento esencial para resolver el dilema de Cuba. Creemos que la diáspora cubana debe ser partícipe de ese proceso.

Luego de casi ocho años dirigiendo el Cuba Study Group, me siento muy dichoso de haber podido contribuir a un diálogo más sereno y responsable acerca de la relación entre nuestros países. Nuestro objetivo ha sido cambiar una política estadounidense fallida que se obsesiona con el gobierno cubano, por una proactiva que se obsesiona con ayudar al pueblo cubano. Aunque queda mucho trabajo por hacer, considero que el trabajo del CubaStudy Group ha logrado contribuir de una manera positiva en un problema muy largo y complejo.
 
¿Cuál es la gestión política que desarrolla el CSG respecto a Cuba para materializar dichos objetivos?

Como organización sin fines de lucro en Estados Unidos, el Cuba Study Group tiene prohibido cabildear al gobierno estadounidense. Sin embargo, podemos educar a miembros del gobierno acerca de los beneficios de políticas más efectivas hacia Cuba. En los últimos años, el Grupo ha hecho un trabajo concertado en demostrar los beneficios de políticas que promueven la apertura entre nuestros países, a diferencia de las políticas actuales de aislamiento. Para ello, hemos publicado y promocionado documentos de trabajo que abogan por el levantamiento de todas las restricciones de viaje de Estados Unidos hacia Cuba, el apoyo a los cuentapropistas en la Isla y la reconciliación entre los pueblos. Todas estas iniciativas buscan cambiar una política estadounidense obsesionada con hacer daño al gobierno Cubano por una política proactiva que se obsesiona con ayudar al pueblo cubano.
 
¿Qué otras fuerzas políticas relacionadas con el tema cubano confluyen en Washington? ¿Qué elementos podrían distinguir al CSG de esas otras fuerzas?

Al igual que en Cuba, en Estados Unidos existen intereses poderosos que abogan por mantener el status quo en las relaciones entre nuestros países. Estos individuos abogan por políticas de aislamiento con el único objetivo de hacer daño al gobierno cubano a pesar del daño colateral que estas políticas tienen sobre el pueblo cubano. Estas fuerzas políticas pierden cada vez más apoyo en la  medida que tanto la comunidad cubanoamericanaevoluciona y crea puentes hacia la Isla, y en la medida que en Cuba se implementan reformas. Sin embargo, los defensores del status quo en Estados Unidos aún cuentan con apoyo financiero y representación en el Congreso estadounidense, a pesar de que en los últimos años ha caído su apoyo económico y este año podría pasar lo mismo con su apoyo político.

En cambio, el trabajo del Cuba Study Group aboga por cambios en la política estadounidense hacia Cuba con un enfoque diametralmente opuesto: mayor apertura, diálogo y reconciliación, apoyo a los cuentapropistas y la convicción de que deben ser los cubanos en la Isla quienes lideren los cambios que ellos estimen necesarios. A diferencia de los defensores del status quo, el Cuba Study Group promueve políticas enfocadas en apoyar a la sociedad cubana en vez de causar daño al gobierno cubano. A pesar de representar las opiniones de una gran mayoría de cubanoamericanos en los Estados Unidos, el Cuba Study Group sigue siendo blanco de las críticas de quienes abogan por mantener el status quo.

Sin embargo, la evolución de la comunidad cubanoamericana y la posibilidad de mayores reformas en la Isla, socava los argumentos de quienes imponen una política de aislamiento, restando credibilidad a sus argumentos. Esto podría cambiar, sin embargo, si quienes se resisten al cambio en Cuba continúan obstaculizando el proceso de reformas y alimentando la confrontación con Estados Unidos. El caso de Alan Gross, contratista americano detenido en Cuba por casi tres años, es ejemplo fiel de esta estrategia. Los defensores del status quo tanto en Estados Unidos como en Cuba se benefician mutuamente de su intransigencia, asegurando su posición privilegiada. Debemos trabajar arduamente para promover un ambiente de progreso y apertura, conscientes de que habrá intereses atrincherados, personas que temen perder su protagonismo.
 
¿Cómo crees que es acogida la gestión del CSG por la comunidad política norteamericana, por la emigración cubana y en la Isla?

Después de más de 50 años de política de aislamiento y confrontación, la gestión del Cuba Study Group es bien recibida por la mayoría de la comunidad política norteamericana. La comunidad política en este país entiende que el aislamiento ha sido un fracaso y que existe la necesidad de cambiar. El hecho de que un grupo de líderes de la comunidad cubanoamericana, como lo son los miembros del Cuba Study Group, aboguen desde hace ya más de una década por cambios en esta política fallida, es algo bien recibido en Washington.

De la misma manera, la mayoría abrumadora de la comunidad cubanoamericana en los Estados Unidos entiende la necesidad de un cambio en nuestra política fallida hacia Cuba y aboga por mayor contacto entre los dos pueblos. ¿Qué mejor evidencia que los más de 400,000 viajes anuales de compatriotas a la Isla? La comunidad continúa una evolución donde el viajar a Cuba y el hablar de “diálogo” ha dejado de ser tabú, y se han convertido en lo común.
Sin embargo, existe el interés, tanto en Estados Unidos como en Cuba, entre quienes se benefician del estado actual de inmovilidad y confrontación, en criticar nuestra gestión. Es curioso que los inmovilistas de ambas orillas coincidan en sus críticas.
 
Si te dieran la posibilidad de construir una hoja de ruta para facilitar la inserción de los cubanos emigrados en la construcción del presente y el futuro nacional, ¿qué propuestas le harías a los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, así como a los actores políticos cubanos en la Isla y en la diáspora?

El Cuba Study Group cree que deben ser los cubanos en la Isla quienes deben guiar el proceso de cambios hacia la construcción de un nuevo futuro para Cuba. Consideramos que nuestro objetivo debe ser apoyar al pueblo cubano para que pueda realizar su sueño. Todos los cubanos, sin importar dónde radiquen, tienen el derecho y la responsabilidad de contribuir a la construcción de un mejor futuro para su país. Para participar en la construcción de este nuevo futuro, los cubanos emigrados deben ser partícipes activos del proceso. 

El camino hacia la reunificación de la nación cubana comienza por el contacto entre cubanos. Es por eso que el enfoque principal del Cuba StudyGroup durante los últimos años ha sido promover el derecho de los cubanos y los estadounidenses a viajar. También consideramos que este contacto es importante porque permite a los cubanoamericanos apoyar a sus familiares y ayudarlos a potenciar el trabajo por cuenta propia en la Isla.

Tanto el gobierno de Estados Unidos como el de Cuba pueden, y deben, tomar pasos importantes que faciliten el cambio. El gobierno estadounidense debe reemplazar su política de aislamiento y confrontación obsesionada con hacer daño al gobierno cubano por otra enfocada en ayudar al pueblo cubano. Mientras tanto, el gobierno de Cuba debe continuar y profundizar su proceso de reformas para crear un ambiente en donde las aspiraciones de cada ciudadano pueden materializarse en un ambiente de paz, prosperidad y respeto por los derechos individuales. Está en manos de estos gobiernos el facilitar u obstaculizar el cambio hacia un futuro mejor para Cuba, y en manos de todos los cubanos el ser partícipes de este proceso en un ambiente de respeto, tolerancia, justicia social y amor fraternal.



Comentarios 1-2 de 2

  • Osmany San Martín Rubí

    03/07/2014 11:37 AM

    Un saludo fraternal a todos los miembros del Cuba Study Group

    Nunca antes había visto una organización con la que yo tuviera una coincidencia de ideas y objetivos tan completa como con el CSG

    Estoy de acuerdo con casi todo lo que aquí se plantea y espero poder colaborar con el grupo en lo que necesiten. Por ahora voy a compartir con mis conocidos la Misión, Convicciones y Enfoque del grupo

    Mi nombre es Osmany San Martín Rubí, mi correo osmany.giral@gmail.com, y tengo una modesta Web http://www.liberacuba.comxa.com/ donde expreso mis opiniones y el calvario que viví en Cuba cuando me pusieron el Lista Negra por mandar un correo con críticas a la situación de la patria

    Creo que debemos hacer una campaña para usar las próximas elecciones por la LIBERTAD DE LA PATRIA

    Vota por Cuba Libre
    - Oposición Radical (Derrocamiento del Régimen actual a cualquier costo, por cualquier vía y de forma inmediata)
    ->> Oposición Moderada (Transición pacífica hacia una patria libre y soberana (1), con: democracia plural, libertad de expresión, libertad económica, respeto a los derechos humanos, economía de mercado socialmente responsable, hermandad entre todos los cubanos residentes o no en la isla)
    - Apoyo al Gobierno actual (Apoyo al actual gobierno Comunista)

    Para esto en las próximas elecciones:
    Oposición Radical: Anula la Boleta.
    >> Oposición Moderada: Deja la Boleta en blanco.
    Apoyo al Gobierno actual: Vota por el “mejor”.

    (1) Para lograr este objetivo comparto la Misión, Convicciones y Enfoque del Cuba Study Group.

  • Nelson Nuñez Dorta

    10/25/2012 06:48 PM

    "...Los defensores del status quo tanto en Estados Unidos como en Cuba se benefician mutuamente de su intransigencia, asegurando su posición privilegiada..."
    Esta es una gran verdad, en la cupula del gobierno cubano quedan quizas unos seis o siete personajes de los llamados historicos , que son los mas renuentes al cambio y que logicamente tienen algunos seguidores , que no son mayoria .Pudieramos decir que ha sido un pacto entre enemigos para permanecer en los papeles protagonicos. Tampoco podemos negar que la profunda crisis economica en que esta sumida la isla es la que ha obligado al gobierno actual a aceptar pequeños y timidos cambios que de otra manera no hubiese permitido jamas
    Quizas sea este el momento mas oportuno para trabajar por el acercamiento y apoyo dirigido sobre todo hacia la sociedad civil y que la potencialidad de esa sociedad se comience a sentir en la exigencia de mas cambios y reformas economicas y politicas.

Nuestras Opiniones

Fecha Título
24/10/12 Comunicado de Prensa Actual