Dirigiéndose a lideres Latino Americanos durante  la cima del Congreso OAS en Port of Spain el Presidente Obama declaró: “Estados Unidos busca un nuevo comienzo con Cuba”. Agregando que “creo que hay un largo camino que debe ser transitado para superar décadas de  desconfianza,  pero hay pasos críticos que debemos tomar hacia un nuevo día.” Sus comentarios, siguieron un anuncio de la Casa Blanca en el sentido de que Estados Unidos  levantaría las restricciones sobre los viajes familiares y envíos a Cuba, de esta manera cumpliendo con una promesa que el Sr. Obama hiciera en abril de 2007 a través de un artículo en el Miami Herald. En ese artículo, el  entonces candidato Obama indicó que ”uno de  los principales medios con que contamos hoy en día para  promover cambios positivos en Cuba es  ayudar al pueblo cubano para que sea cada vez menos dependiente del régimen de Castro”. Los críticos  previnieron a Obama que  esto molestaría a los cubanos de Miami y que le costaría importantes votos en un Estado electoral crucial. “¿Por que desafió en un artículo del Miami Herald el pasado martes a los líderes cubano-americanos de mayor edad pidiendo el desmantelamiento de las restricciones establecidas por el gobierno de Bush sobre las visitas de los cubano americanos y los envíos de dinero a la Isla? preguntaba la revista Time. Al final, Barack Obama ganó más del 35% de los votos cubano-americanos, más que ningún otro candidato presidencial demócrata en la historia contemporánea. 

Cerca de dos años después que el Presidente Obama hiciera su llamado a un “nuevo comienzo” en las relaciones de Estados Unidos y Cuba, y por una política exterior enfocada hacia ayudar el pueblo cubano, en lugar  de concentrarse en  agraviar  al gobierno cubano, aún no existe ninguna indicación  importante que pueda diferenciar a este Presidente de sus predecesores con respecto a la política de los Estados Unidos hacia Cuba.  En efecto, la buena voluntad del Presidente Obama ganada después de haber levantado las restricciones a los viajes, lo cual puso a los líderes cubanos a la defensiva por primera vez en los últimos cincuenta años, ha desaparecido lentamente a medida que  Cuba ha dejado pasar el tiempo.  Washington perdió su oportunidad para mantener presión sobre los líderes cubanos condicionando cambios futuros en la política exterior de Estados Unidos a pasos tomados por los líderes cubanos. Este enfoque condicional fue bien utilizado por los líderes cubanos y les ofreció control sobre la política exterior de los Estados Unidos en un momento crucial en la historia de Cuba.

Posteriormente, en agosto de este año, siguiendo un anuncio de la Iglesia cubana en el sentido de que Raúl Castro había aceptado liberar 52 prisioneros políticos cubanos,  pareció que había oportunidad para que el Presidente Obama cumpliera con su promesa de un “nuevo comienzo” en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.  Por un momento, pareció  que eso era exactamente los que planeaba hacer. En agosto, funcionarios de la Casa Blanca  indicaron bajo condición de mantener su anonimidad,  a la reportera del New York Times Ginger Thompson, que  la Administración Obama planeaba expandir los intercambios con la sociedad civil en Cuba y expandir y aclarar las regulaciones sobre telecomunicaciones con la Isla.  Muchos expertos en el tema Cuba-Washington consideran que el Presidente y la Secretaria de Estado ya habían aprobado estas medidas. A pesar de la afirmación  inicial del Presidente de que no dejaría a la política obstaculizar su intención de  hacer lo correcto, la Administración  “pospuso” el anuncio  tan anticipado hasta después de las elecciones parlamentarias como consecuencia de las presiones  de los políticos de Florida que están comprometidos a mantener el status quo.

Aún hoy, cinco meses después del anuncio de la Casa Blanca no concretado, que  se dice ya había sido aprobado por el Presidente y la Secretaria de Estado, y que ha sido demorado por razones políticas, mucho ha cambiado en la Habana y en Washington. Desafortunadamente, nada ha cambiado en la política de Washington hacia Cuba. En la Habana los lideres cubanos han dejado en libertad 41 de los 52 disidentes pacíficos que se encontraban en prisión desde 2003 y se han embarcado en un proceso sin precedentes de reformas económicas, que representa el tipo de “pasos críticos”  que el Presidente Obama sugirió que eran necesarios como precursores para un “nuevo comienzo” entre los dos países. El mes pasado, la agencia de noticias BBC reportó que Cuba y los Estados Unidos han “llegado a un arreglo con  la compañía de trasferencia de fondos, Western Union, con el fin de  eliminar los impuestos que en el pasado se imponían a los envíos en pesos convertibles cubanos”, una decisión que el Presidente Obama había demandado de los lideres cubanos. Mientras tanto, no ha habido ningún anuncio de la Casa Blanca en Washington, y los resultados de la última elección sólo han logrado reforzar la posición de los defensores del status quo, haciendo que  sea cada vez más difícil cambiar el enfoque con el fin de apoyar al pueblo cubano.

¿Es posible que la Casa Blanca haya pospuesto indefinidamente el anuncio de la liberalización de los viajes y de las regulaciones sobre telecomunicaciones? La posición de los defensores del status quo que se oponen al “nuevo comienzo” es la misma que sostuvieron antes que el Presidente levantara las restricciones a los viajes familiares y a los envíos de fondos. El principal problema con el anuncio es que el momento es equivocado.  No sólo hay cambios en la política exterior que pudieran ser interpretados como el aislamiento del régimen barbárico y represivo de los Castro, negativos en este momento,  sino que complican los asuntos bajo consideración” escribió José Cárdenas en Foreing Policy  en-línea en Agosto de 2010.  Esta lógica es directamente contraria a las política descrita por el Presidente de que “uno de llos principales medios con que contamos para promover los cambios positivos en Cuba hoy, es ayudar al pueblo cubano a ser menos dependiente del régimen de Castro en  aéreas importantes”.  

Yo personalmente tomo seriamente la palabra del Presidente cuando dice que no permitirá que las consideraciones políticas afecten buenas políticas. Por lo menos en el caso de la política hacia Cuba parece que alguien en la Casa Blanca ha hecho exactamente eso. Sin embargo, en su estrategia  política de campaña en 2008 el Presidente Obama  ha demostrado que la política inteligente hacia Cuba se traduce en lograr apoyo en Florida.  El hacer lo correcto con la política hacia Cuba en este momento crucial puede ser su mejor oportunidad para un nuevo comienzo.  



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Nuestras Opiniones

Fecha Título
24/01/11 Obama da pasos a favor del pueblo cubano
Carlos Saladrigas, El Nuevo Herlad
7/01/11 Comunicado de Prensa Actual