En estos días he escuchado y leído acusaciones calificando de inmorales a cubanos que están tratando de rectificar errores con planteamientos y propuestas innovadoras para salirse de viejos esquemas establecidos para tratar el caso cubano.

Honestamente, son acusaciones profundamente exageradas e incomprensibles. Acaso ¿no es más inmoral apoyar y pedir libertad y soluciones para Cuba basándose en leyes extranjeras como es la del embargo a Cuba y otras?

Los cubanos navegamos todos en un mal de inmoralidades y pecados. Ahí esta en el suelo la mitológica piedra para que cubanos sin pecados con la patria arrojen a otros cubanos y nadie en una parte, ni en la otra, puede tomarla y tirarla. Algunos han tenido el atrevimiento de hacerlo y el pedrusco rebota contra sus caras.

Cómo podría la dirección histórica del gobierno cubano lanzar piedras a otros si lucharon para quitar un dictador blando que llevaba siete años en el poder -y estaba buscando su salida electoral- para después implantar ellos una dura tiranía que va a cumplir 55 eneros con el poder absoluto...