Washington, 10 dic (EFE).- El Gobierno de EE.UU. trató hoy de restar importancia al apretón de manos entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y el de Cuba, Raúl Castro, un gesto que generó todo tipo de interpretaciones pero que, según los analistas, no significa un avance en el deshielo entre los dos adversarios de la Guerra Fría.