Un ruido estruendoso, como de tren al pasar o de explosión, sacudió en la madrugada a los residentes de Oquendo 308, en el populoso barrio de Centro Habana: parte del séptimo piso se derrumbó hacia el patio interior, dañando a los apartamentos de abajo. Nadie murió, pero las 120 familias que vivían en el edificio se quedaron sin hogar...