El muro político que ha separado durante medio siglo a los cubanos de la isla y de Miami se está derrumbando bajo el triple efecto de las remesas familiares, los negocios privados y las flexibilidades migratorias, según señalan algunos estudios y analistas.

El flujo de viajeros entre ambas orillas del Estrecho de Florida -que separa las costas de Estados Unidos y Cuba- ha alcanzado un nivel récord, mientras la eliminación de trabas legales está favoreciendo el reencuentro de familias y estimulando negocios privados en la isla con capitales de parientes emigrados...