LA HABANA (Reuters) - Un ex contratista estadounidense que cumple una sentencia de 15 años de cárcel en Cuba por importar tecnología para instalar redes ilegales de internet en la isla está planeando poner fin a su vida, dijeron el miércoles su esposa y el abogado en un comunicado.

Alan Gross, de 65 años, ha cumplido cuatro años y medio de su condena por intentar establecer una red de internet para la comunidad judía en La Habana como parte de un programa de Washington para promover la democracia en la isla, donde tales redes son consideradas ilegales por el Gobierno comunista.

Su esposa Judy Gross se encuentra en Cuba y lo visitó el martes. En un comunicado, la mujer dijo que estaba preocupada porque podría "hacer algo drástico" si permanece encarcelado.