Una de las mujeres cubanas fabrica jabones de lujo. Otra es una planificadora de fiestas, y la tercera es dueña de una combinación de peluquería y gimnasio. Otra es propietaria de un restaurante, y la quinta sueña con expandir su pizzería “al resto de Cuba y más allá”.

Ellas usaron su propio capital para comenzar sus negocios, están sacando ganancias y tienen la esperanza de expandirse a locales nuevos o mejores y a nuevas líneas de productos, dijeron las mujeres el viernes en una conferencia en el Miami Dade College (MDC).

En una visita de grupo al sur de la Florida, las mujeres, quienes están entre los 20 y los 40 y tantos años, son algunas de las caras del lado exitoso de los esfuerzos del gobierno cubano por permitir más microempresas privadas que podrían ayudar a rescatar el país de su estancamiento económico...