Cuba es una espinita clavada en el corazón del rey Juan Carlos. La última colonia española de América (con Puerto Rico) es el único país latinoamericano que no pudo visitar oficialmente en sus 39 años de reinado. Solo pisó La Habana una vez: en 1999, con motivo de la Cumbre Iberoamericana. Pero no es lo mismo. Aznar no le dejó volver y con Zapatero ni se llegó a plantear.

Pero Juan Carlos I nunca ha renunciado a visitar la que fue joya de la corona española. Y ahora que ya no ostenta la Jefatura del Estado parecería menos complicado hacerlo.

Algunos empresarios con inversiones en la isla, sobre todo hoteleras, le han invitado a que haga una visita privada. Y don Juan Carlos ha trasladado su interés al Gobierno. Eso sí, ha dejado claro que no irá sin el visto bueno del Ejecutivo y de su propio hijo. Fuentes gubernamentales aseguran que, por ahora, tendrá que seguir esperando...