Washington.- Las calles de La Habana son ahora un hervidero de pequeños negociosque suman más de 450,000 empleados, y el presidente Barack Obama debe tomar medidas adicionales, como ampliar los permisos de viajes y remesas a Cuba, para fomentar el incipiente sector privado en la isla, según un informe divulgado este martes.

Las reformas emprendidas por el gobierno cubano, a la par de la flexibilización de los viajes y remesas bajo la Administración Obama desde 2009, han dado pie a lo que hasta hace poco parecía impensable en la isla: calles pobladas por toda clase de negocios, desde restaurantes y cafés hasta barberías, salones de belleza, galerías de arte y talleres para la reparación de teléfonos celulares...