Genio, figura y oportunismo

21 de julio de 2014

Tengo que agradecer, pero no sé a quien, haber llegado al saludable momento en que las palabras de Fidel Castro me producen risa. En el ahora llamado ex gobernante cubano hay una maldad que el tiempo no enmascara, una práctica de viejo pillo que le niega esa dignidad que dicen traen los años, y que sale a flote a la primera oportunidad. La visita del presidente ruso Vladimir Putin a Cuba, y esa especie de relanzamiento de antiguas alianzas parecen haberlo rejuvenecido. Y aquí lo tenemos, con bríos renovados. Solo que no llega al patetismo sino a la burla.

Fidel Castro escribe en Granma sobre el derribo de un avión sobre Ucrania y a andanada inicial no tiene desperdicio: “Cuba (…) no puede dejar de expresar su repudio por la acción de semejante gobierno antirruso, antiucraniano y proimperialista”, expresa Castro en un artículo aparecido en Granma.

En primer lugar resulta inapropiado que hable a nombre de “Cuba” cuando supuestamente ya no es gobernante del país. Sí, la prensa oficial cubana lo llama “líder histórico” de la revolución y todo ese cuento, pero ello no suena más que a caudillismo, tercermundismo y atraso poscolonial. Un país soberano tiene un presidente, que es el encargado de representarlo oficialmente y basta...