Cuba puso en vigor el lunes reglas más estrictas sobre los artículos de consumo que viajeros pueden ingresar al país y aumentó sus aranceles, en un ajuste en las regulaciones que irritó a ciudadanos acostumbrados a contrarrestar la escasez crónica de productos en la isla con compras en el exterior.

Las nuevas regulaciones aduaneras apuntan a desincentivar el mercado negro de bienes de consumo difíciles de encontrar en las tiendas estatales, que tienen elevados impuestos, están desabastecidas y sus artículos carecen de la calidad requerida.

Un empleado de la Aduana aseguró que las nuevas medidas buscan disminuir la cantidad indiscriminada de artículos que se estaban importando...