Reflexión a Fidel Castro
Autor: Dr. Andy Gomez, University of Miami
Señor Fidel Castro, desde su trasferencia de poder a su hermano Raúl en julio de 2006 con motivo de su enfermedad, usted ha escrito 250 reflexiones. Las cuales han variado: declaraciones, cartas y sencillos ataques coléricos. Estas son las pruebas más visibles de que usted no ha renunciado al poder ni a su influencia sobre los once millones de cubanos, los cuales ha ejercido por más de 50 años.
Como cubano-americano nacido en Cuba en 1954, todavía recuerdo intensamente su entrada triunfal en La Habana y todas las promesas de cambio que usted mencionó de manera enérgica y épica a nuestra nación en aquellos momentos.
Sin embargo, no les llevó mucho tiempo a los cubanos en darse cuenta de que usted estaba más interesado en su propia gloria y en una alianza con el comunismo que en el bienestar de Cuba. Al acercarse un aniversario más del 26 de Julio y el ataque al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, pensé que seria oportuno que alguien le escribiera a usted una “Reflexión” acerca del fracaso de su Revolución.
Primeramente, debe saber que los cubanos en la isla todos los días, se burlan de su comportamiento ridículo y errático. Los jóvenes no creen en la ideología que usted trató de inculcarles desde los primeros años escolares. Las condiciones económicas son cada día más precarias y se vislumbran mucho peor. La desconfianza es tan grande que miembros de su círculo más cercano de colaboradores como Carlos Lage y Felipe Pérez Roque han sido removidos de sus cargos por críticas a su persona y a su sistema de gobierno. La consigna es “Nadie cree en nadie”. Su propio hermano ha dicho repetidamente que son necesarias reformas económicas para tratar de salvar el sistema fallido. ¿Se ha dado cuenta que sus días y su poder están llegando a su fin?
El gran estadista Winston Churchill estableció una serie de preguntas como prueba práctica para saber si un sistema es exitoso o no. La primera es si el gobierno descansa en una base constitucional y libre. La segunda, si existe libertad de expresión y opiniones, la libre defensa y la libre crítica al gobierno. La tercera, si existe un poder judicial independiente de los poderes ejecutivo y legislativo. La cuarta, si las libertades individuales son respetadas por estado. En otras palabras, si el gobierno es el dueño del pueblo o el pueblo es el gobierno. Cuando respondemos a estas interrogantes, nos damos cuenta que su Revolución ha fallado, pero más importante todavía es que usted fracasó y que es prisionero de su propio sistema.
Podemos señalar su éxito al establecer el comunismo en Cuba bajo sus propios estándares. Primero, usted nunca ha establecido una dictadura del proletariado, porque usted ha sido el único dictador. Segundo, Cuba está lejos de ser una sociedad sin clases sociales, el crecimiento de las desigualdades pone en duda la credibilidad que alguna vez tuviera la Revolución. Por último, su paraíso proletario no tiene nada que ver con la realidad de los millones de cubanos que han escapado de la isla.
Muchos cubanos inocentes han muerto en las cárceles cubanas sin ninguna justificación y muchos todavía padecen dentro de ellas porque usted ve en ellos un eminente peligro a su poder personal. Otros han muerto en el mar buscando la libertad y un mejor futuro. Todas estas cosas han hecho al pueblo cubano mucho más fuerte y han alimentado el deseo del pueblo de acabar con su tiranía.
El sol esta empezando alumbrar una vez más sobre Cuba. El cambio ya ha empezado y usted no esta en condiciones de frenarlo. A pesar de que ha tratado de destruir al pueblo, usted no triunfó porque no ha destruido su espíritu, ni sus ansias de libertad.
Fidel, una vez que usted haya desaparecido, todo cambiará, incluyendo la política de su hermano. Debe ser muy difícil para usted aceptar que sus días en la tierra están contados Y como una vez usted dijo “La historia me absolverá”, déjeme asegurarle que una vez que el último capítulo de su fallida revolución sea escrita; la historia no será caritativa con usted. Su nombre no estará escrito en las gloriosas páginas junto a nuestros grandes próceres como José Marti y el Padre Félix Varela porque ellos pusieron a la Patria por encima de sus intereses personales. Usted será un simple personaje siniestro en la historia cubana.
Así como se acerca el aniversario del 26 de Julio, le sugiero que reflexione y piense acerca de lo que usted ha hecho, ya que esta puede ser su última oportunidad. Finalmente, unas palabras de advertencia para su hermano Raúl: medite cuidadosamente sobre el sistema que ha ayudado a construir con su hermano porque ese sistema está próximo a derrumbarse.
Fidel y Raúl, es hora de que admitan sus errores. Háganse a un lado, de esa manera la historia no los tratará tan mal. Dejen al pueblo cubano ser libre.
Dr. Andy Gomez
Vicerrector de la Universidad de Miami
Miembro del Instituto de Estudios Cubanos Y Cubanos–Americanos
Miembro del Instituto Brookings
Comentarios: 1 Ofrezca un Comentario
Fidel stubborness
Fidel only wants to die with the reigns of power in his hands. So anything else is just a dream. There is no structured internal resistance that can mobilize the people to an insurrection. And the brothers only plays the negotiations dance to get US based credits. I do not foresee any real changes with Fidel alive.